Calles de tierra y frondosa vegetación, con el trasfondo de los Cerros Napostá Grande y Tres Picos, son el marco de Hosterías, cabañas, casas de fin de semana, camping, restaurantes, casas de té y talleres artesanales que la villa ofrece. Pueden realizarse diferentes actividades como caminatas, 4x4, cuatriciclos, mountain bike y cabalgatas.

Año a año es sede de la Fiesta Provincial de la Golondrina, un homenaje a estas aves, que arriban a la Comarca desde San Juan de Capistrano, California (EE.UU.), para anidar y criar sus pichones, completando un vuelo de 12.000 Km.

El Club Hotel de la Ventana, actualmente en ruinas, constituye uno de los principales atractivos. Inaugurado el 11 de noviembre de 1911, fue el primer Hotel Casino de Sudamérica. Con más de 6000 mts2, contaba con los mejores servicios: cancha de golf, de tenis, casino, capilla y un tren de trocha angosta que lo comunicaba con la estación de Sierra de la Ventana. Funcionó solo 6 años. En 1942 pasó a manos de la Provincia de Buenos Aires, refugiando a 330 tripulantes del Acorazado Graff Spee.

En 1980 se inicia su remodelación y restauración, pero en la madrugada del 08 de Julio de 1983 el Hotel se convirtió en un gigantesco monstruo ígneo.

Declarado Sitio Histórico Municipal en 1998, se accede mediante visitas guiadas, consultas en la Oficina de Informes Turísticos de la localidad.

Dentro de la misma Villa puede visitarse el Museo que invita al turista a navegar por el pasado de la localidad y de la Comarca, a través de las 3 salas que posee. Allí se atesoran importantísimos elementos que pertenecieran al Club Hotel.

Consultar por horarios de visitas y tarifas en la Oficina de Informes Turísticos de la villa.

El RecreoEl Dique", construido sobre el arroyo Belisario, brinda la posibilidad de disfrutar de la naturaleza y el descanso a la vera de sus cristalinas aguas.

En cercanías de la villa, la Fuente del Bautismo espera para sorprenderlos. Tras realizar un trekking de esfuerzo moderado, se arriba a esta caída de agua de 10 metros que forma un piletón semicircular semejante a una fuente bautismal.

La excursión requiere la contratación de un guía habilitado para el ascenso.

Quienes gusten de los trabajos artesanales, pueden ver en primera persona cómo se elaboran y se exponen los productos, recorriendo el “Paseo de las Artes”. En él los talleres abren sus puertas para invitarlos a conocer cómo se conjugan el saber antiguo con el uso de nuevos materiales y técnicas generando trabajos originales y de gran calidad.